19.3.17

I'm...not okey

My mind has been in bad state. So bad, that now I'm going to a therapist, a psicologist, a professional. Not by Social Segurity here in Spain, but private because I can't stand it anymore.
I have been diagnosed with deep depression, a depression that has been worsened by a fight with one I thought was my dearest friend, and now I don't have the strenght to do almost nothing. 

I've been blaming myself for something it was not really my fault, but I did it because I have a disease of the mind: anxiety. And was induced for many reasons, but the worst was the fear to lose someone for saying how I felt about something they did. 
I exploded, I broke up, because I could'nt stand this situation anymore. I was so angry because no one understood me, and even when I felt guilty, they did and said things that hurt me even more to the point my mother and brother didn't know what to do for me.

Then, one of the days after I said goodbye, or at least I tried with a "friend" in common, I heard that they said really bad things about me before this fight. That broke me again, but the hate boiled up again, and I started to think "I can't be sad for you anymore, you aren't worth it, I did nothing bad even If you want to see it that way. Yes, I was angry, but I had reasons to be angry. I felt guilty enough and said I was sorry about my anxiety, you don't deserve my pain." And with this I took the strenght to go to a psicologist and try to do new characters, start a comic, a new story to be busy.

He told me it was not only my fault what happened, because there where so many things that took us in this shit. Not talking about it, denying always what was they're fault. Acting like two different persons, bipolar and changing always they're mind about me or the things we did together. And also, my anxiety and my negativity did it worst, because I have to change my own way of thinking always the worst of a situation... but that was generated because all the bad things that happened in the past. It was my fault because I have this disease, but I was not the only one doing it wrong. They made me feel guilty about drawing, about doing things together, about wanting to be close. I depended to much on they, but I didn't do it to hurt anyone, I was sad and having the worst years of my life, and they made me feel happy sometimes, because I loved they so much and to do things together made me feel useful, loved.

So I couldn't stand it, and I broke trying to make them understand that I was afraid of they're behavior, that I wanted they're trust too, only that. No more drawings, no more gifts, only the trust to do something together and talk about the really important things that were important for us.

Right now I'm so sad that this is all I can do. Even If I want to rely on the hate I feel I still feel sad because I feel love. When I remember this stupid things they did that always hurt because of they're ego, when I remember they said bad things about me before this and so when I tried to change but they didn't want to... and the way of feeling guilty because I am stupid and let the disease control me, because I don't want to be this emotional but I cant do nothing about it... Because I didn't have the strenght to be far away and not go back to this when I felt It was no good for us but I still wanted to. And because I'm sorry for things that hurt they that I said too... Because yeah, I did things that hurt too. 

I can't draw and be inspired and do almost nothing. Just wanted you to know, that I always write what I feel... because I need someone to read me and understand me, when I talk to myself or not, this is a way to feel at least better. Because If I didn't do this, I would have become a different girl, a person who refuses people to be close so this way she wouldn't be hurt anymore because of them. ¿Do you understand it? ¿Can you understand its only a way of taking the emotions outside of your chest? When you are angry, when you are sad, when you can't anymore, when nobody wants to talk about it or wants to hear it...or more when you don't want to go to a person to do it? 

Its ok if you dont do it and if you dont like to do it, but don't think that is always related to a final ending or something bad. 

I don't know what I'm saying anymore. I'm sorry and thank you if you read all this... because I don't know when I'll be healed.


Goodbye.

18.2.17

Stand by Me

Un día se acercó de nuevo al bosque del cual había despertado semanas atrás. Tenía una bolsa con una estrella rota, también un cuaderno y un par de regalos. Todos menos la estrella estaban cuidadosamente envueltos en una tela de color rosa pastel.

Paseó dando largas zancadas, tarareando algo triste. Pasó las manos por los troncos y las ramas bajas de los árboles. Recogió una flor que le había gustado y la guardó en el bolso.

Buscaba un lugar perfecto. Un lugar donde guardar recuerdos, donde viajar al pasado. Después de largas horas, el sol empezó a ponerse, y un árbol que no sabía distinguir qué era, empezó a emitir luz dorada por los reflejos de sus hojas. Allí sería un buen lugar, decidió.

Se acercó a la base, y cavó un agujero no mas hondo que unos treinta y cinco centímetros. Sacó los objetos que estaban envueltos en la tela rosa. Regalos de la misma persona. El más especial: el cuaderno.

Era un cuaderno forrado a mano, con dibujos y relieves, y un lazo que hacía de punto de libro. Estaba lleno de frases y dibujos, de sueños y de amor, de ideas y también de cierta nostalgia y tristeza. Lo abrazó sin mirar las páginas. Los otros dos regalos los puso junto al cuaderno y los volvió a envolver. Era hora de dejar todo aquello guardado, de que estuvieran en un lugar seguro. Había momentos felices, recuerdos que jamás compartiría con nadie más. Y sabía muy bien que eso era una despedida.

Los enterró allí, bajo el árbol más bonito del bosque del lago. Las lágrimas eran imparables. Se preguntó de nuevo si había querido demasiado. Nunca halló la verdadera respuesta, solo supo que era hora de decir adiós.

- Aunque ahora os guarde aquí, donde hubo momentos tristes hubo grandes momentos felices. Dónde mi corazón se sintió mal, hubo consuelo y amor. Aunque todo el mundo crea que solo vi lo malo, vi también algo más que merecía la pena. Pero simplemente a veces somos incompatibles, a veces hay que cambiar con el tiempo...cuando se pierde la confianza, ya no hay nada.

Y no lo había, pero ella siempre quiso, y nunca supo si el cariño que sentía era egoísta. A pesar de todo, hubo cariño, y de eso no se arrepentía. Sacó de nuevo la estrella, que parecía apagada por ahora, como si fuera de luto, en tonos desaturados.

- Puede que algún día os desentierre y las cosas sean diferentes. Mientras tanto, estaréis a salvo, en un lugar especial aquí, y todos aquellos momentos inmateriales, se quedarán conmigo para hacerme fuerte.

La estrella se resquebrajó, una nueva línea imperfecta cruzaba su superfície. Una cicatriz más que habría que curar.

- No hubo mentiras, solo hubo malos momentos y discusiones que fomentaron esto. Expectativas perdidas. Hiciste mucho por mí, y siempre te lo agradeceré.

Guardó de nuevo la estrella, y se secó con una manga lás lágrimas que se escapaban al suelo removido donde su tesoro estaba ahora a buen recaudo.

- Siempre fuiste especial para mí, esa es la única verdad inmutable. 

Con pasos firmes y piernas temblorosas, se marchó, cuando ya la puesta del sol derramaba sus colores anaranjados y rojizos sobre aquel bosque y una canción volvió a ser tarareada.

When the night has come
And the land is dark
And the moon is the only light we see
No I won't be afraid
No I won't be afraid
Just as long as you stand, stand by me
And darling, darling stand by me
Oh, now, now, stand by me
Stand by me, stand by me
If the sky that we look upon
Should tumble and fall
And the mountain should crumble to the sea
I won't cry, I won't cry
No I won't shed a tear
Just as long as you stand, stand by me
And darling, darling stand by me
Oh, stand by me
Stand by

11.2.17

Querer demasiado.



Cuando abrió los ojos, se encontró con una estrella en su pecho. Cabía entre sus dos manos, era de cinco puntas y estaba resquebrajada por varios lugares, casi apunto de romperse. Brillaba tenuemente con un color ámbar cálido. A veces su luz parpadeaba, apagándose durante largos segundos en los que parecía que no iba a volver. Era suave, no pesaba más que unos cientos de gramos, parecía frágil, pero era del material del que están hechas las estrellas: de sueños y esperanzas.

Estaba empapada, recostada sobre el agua fría del lago que apenas se alzaba hasta los tobillos. Había corrido detrás de una estrella, de la que brillaba en el cielo por ella, de aquella que vislumbró que estaba por convertirse en una estrella fugaz y desaparecer del oscuro infinito del cielo. 
Se había recostado sobre sus codos para incorporarse y sentarse con las piernas extendidas, mojándose aún, el pelo era una maraña mojada del que escapaban gotitas de agua. La estrella que ahora sujetaba en sus manos, había caído en su pecho mientras ella hacía lo posible por llegar a su encuentro y recogerla antes de que desapareciese. Un impacto al que había sobrevivido. Su estrella estaba rota, destrozada, con las puntas apunto de desprenderse de las demás, con una herida que indicaba que no podría volver a brillar con fuerza. Estaba allí, una superviviente.
La abrazó con fuerza contra su pecho, lloró como nunca lo había hecho. No recordaba haberse convertido en una cría... pero siempre había sido una llorona, una llorona que ahora volvía a ser una niña pequeña que pataleaba, gritaba, huía, y se sentía sola.

***

Dio largos paseos. Un día se acercó al mar, se sentó en un saliente que había en la costa junto a las rocas. Descubrió una colonia de gatos que vivían entre los huecos de la zona rocosa. Los observó durante un largo tiempo. Escuchó el mar, vio el atardecer, volvió a caminar. Durante muchos días aquello se convirtió en una rutina.

Se acercó de nuevo otro día, y después de muchas horas en silencio, alguien alzó la voz para preguntar:

- ¿Qué haces aquí?

- Nada, solo estoy pensando.

- ¿Y en qué piensas?

- En mí, en quién quiero, en quiénes piensa en mí. En qué hice mal.
.
- ¿Y qué has hecho?

- No lo sé. Querer a alguien.

- Entonces debías querer mucho.

- A veces querer a alguien puede ser díficil; me digo: ¿Por qué no puedo odiar?

- Porque tienes mucho para dar, porque quieres mucho.

- Ahora entiendo la expresión...

- ¿Cual?

- "Te quiero". Quizá quería mucho, quizá era que pedía mucho. Quizá quise demasiado. La pregunta es, ¿quise demasiado o amé demasiado? Quizá las dos cosas.

- Me he perdido.

- Yo también... porque quiero demasiado.

- ¿Quieres demasiado? ¿Qué quieres?

- Quiero a alguien mucho. Quiero quererme a mí misma. Quiero que todo esté bien. Quiero que confíen en mí, quiero que me quieran...

- ¿Tienes una estrella?

- Está rota.

Y se la mostró, sacándola de un bolsito que colgaba en su costado.

- Está rota.

- Eso he dicho.

- Aquí falta un trozo. ¿A quién se lo has dado?

- Se lo dí a alguien que se lo llevó.

- ¿Por qué?

Agachó la cabeza, miró la estrella con su tenue luz en el atardecer, la volvió a esconder.

- Porque quiero mucho. Y como quiero mucho, di una parte de mí.

- Querrás decir que amas mucho.

- O que quiero demasiado. Nunca lo sabré.

Se sentó a su lado en silencio, y pasó toda aquella tarde a su lado, después se tuvo que marchar. Y ella volvió a escuchar las olas del mar y a mirar a los felinos que entre rocas vivían esperando un nuevo amanecer.

29.1.17

Cansado de sentirte nunca suficiente.

Habéis sentido esa sensación...cuando por mucho que te esfuerzas, por mucho que sigues las normas de la sociedad, por mucho que cambias tu forma de ser para intentar ser alguien mejor, que por mucho que estudias no es suficiente para memorizar. Que por mucho que practicas un deporte no es suficiente para que tu cuerpo sea mejor que el de otros. Que tu habilidad como artista nunca es satisfactoria ni para uno mismo ni tan siquiera para lograr que otros miren tu trabajo...
Que por mucho que ayudes en casa nunca eres suficiente para que tus padres te miren o te quieran...

A veces, simplemente te cansas, te odias, te dices, ¿por qué? ¿qué he hecho mal? ¿por qué yo no?

Te preguntas si merece la pena tu esfuerzo, si realmente eres alguien de valor. Cuando te comparas con otras personas constantemente debido a que lo poco que quieres no te lo da nadie. A que te sientes rechazado una y otra vez. A que nadie valora lo que haces, por mucho que hagas más que los demás por conseguirlo. Algunos nacen con una estrella, otros simplemente han de crearla, pero otros fallan una y otra vez y el sentimiento de culpa, de odio a uno mismo y de decepción, sigue aumentando.

A veces uno se pregunta, ¿qué puedo hacer para pararlo? ¿por qué me importa lo que piensen mis padres de mí? ¿por qué me importa que hagan caso a mi arte? ¿por qué quiero que la gente me mire? ¿por qué quiero participar en esto tanto si ellos no me valoran suficiente? ¿por qué siempre recibo las migajas si soy quién más se esfuerza?

No hay una respuesta a nada, simplemente encuentras la misma de siempre: no eres suficiente,

Lo mejor que nos puede pasar, es encontrar a alguien que simplemente nos valore como a los demás, que nos de tanto amor y cariño como el resto reciben, que no juzguen siempre con un ojo crítico todo lo que hacemos, que no seamos el último recurso para alguien, que dejen de darnos las migajas. Pero no es tan fácil encontrarlo. Y aunque lo encuentres, probablemente sigas siendo insuficiente incluso para las cosas más simples.

El amor produce decepciones, y a su vez, insuficiencia. El hecho de que el amor te vuelve débil, es cierto, pero también depende de la persona que esté a tu lado, te vuelve incluso más fuerte. Entonces no depende de ti, depende del amor que sientes y del amor que te rodea en quién te conviertes.

Lo peor de todo esto, es el sentimiento de culpa que sientes, y lo estúpido de ti, pero una vez alguien dijo, que eliminar el sentimiento de algo que nos importa, es despreciar parte de nuestra personalidad y nuestras creencias, de renegar de nosotros mismos, de nuestras ideologías sociales, de nuestro corazón. Eliminar que algo te importe, negarlo y no hacer nada, significa no crecer como persona. Entonces, ¿qué podemos hacer?  Aceptarlo, pero no es fácil. Vivir con ello aunque duela. El tiempo dicen que lo cura todo, el tiempo dicen, te vuelve sabio.

Pero el tiempo no te vuelve sabio, te vuelve distante, porque al final las relaciones humanas no son fáciles, son complicadas. Tanto, que un sabio tampoco tiene todas las respuestas a los sentimientos de los demás.

15.8.16

La oscuridad existe en todos los corazones

A todos nos gustan los personajes oscuros. Bueno, quizá no a todos, hay muchas personas que llegan a cogerle un odio aberrante a los archienemigos de nuestros protagonistas favoritos. También se les odia en muchas ocasiones simplemente por ser el enemigo y el antagonista de la historia. Algunas veces me pregunto, ¿llegan algunos a entender las emociones de estas personalidades oscuras?

Hay muchos tipos de villano y personajes antihéroe, pero está claro que en algún momento todos somos capaces de identificarnos con algún personaje en algún momento. Por lo general, he visto que a la gente les gusta estos personajes solo porque son molones y demuestran lo malotes que son. Yo me pregunto, ¿alguno entiende la humanidad detrás de éstos personajes?

Los personajes antagonistas que dan un sentido y un objetivo a muchas historias también son el reflejo de la sociedad y de las personas. Y muchas personas no son capaces de entender esta realidad brutal que acecha en las sombras. Una persona puede ser fan del Jóker de Batman o odiar a muerte a Griffith de Berserk, pero yo me pregunto por qué. 

Usaremos a Griffith de ejemplo. Pero hay muchos personajes de pasados tristes y oscuros o llenos de vida que de repente un día se vienen abajo.

He visto mil casos en los que la gente odia a Griffith por escoger el lado oscuro. Viendo su vida en la historia del manga de Berserk y el momento en que llegó a él esa elección, fue perfectamente normal que escogiera la oscuridad para tener una oportundiad de vivir de nuevo. De llegar a volver a poder moverse, empuñar una espada, hacerle el amor a una mujer, hablar y expresar sus emociones... no ser un trozo de carne mudo, sin poderse mover y sin poder disfrutar de la vida del cual había que cambiar los pañales cada día y darle de comer papillas.
Su elección y odio hacia la vida y la envidia hacia su amigo y sus seres queridos era totalmente entendible y todos hubiéramos escogido ese camino si tuviéramos un mínimo de ambición y quisiéramos una vida nueva. Otros quizá se hubieran rendido y hubieran acabado con su propia vida, pero, ¿no es eso lo que en realidad intentaba Griffith en el lago?

Cuando tu vida es una mierda, cuando no encuentras la solución a nada, cuando solo ves oscuridad, cuando no hay salida... te vienen pensamientos de envidia, y esa envidia te hace en muchos casos volverte peor persona. A veces te odias a ti mismo por sentirla, odias tu propia persona por ser cómo eres, por ser capaz de sentir tales cosas, por encontrarte en un momento en el que no sabes por qué debes sentirte mal.... ¿Sentirte mal por tener envidia y odio hacia otras personas? ¿O sentirse mal porque según la sociedad eso está mal en todo momento y no hay excusa o razón para sentirse de ese modo? En el momento en que expresas tus emociones, lo más seguro es que te miren como una persona horrible, pero en el fondo, quién más te odia, eres tú mismo.

En esos momentos en los que no eres capaz de salir adelante, tus pensamientos negativos se transforman en tu fuerza, tu rabia se vuelve el valor que te sostiene, tus ganas de hacerle daño a los demás para que sientan lo mismo que tú y te entiendan, afloran. Buscas la manera de vengarte de la vida, de todos, y de a la vez, no sentirte solo.
En el hipotético caso de que la tristeza de venza, buscas la salida en las cosas que te puedan hacer escapar de esa situación. Las drogas, el alcohol,... quizá encerrarte en los libros y sus historias, los videojuegos, en escribir, en vivir en soledad, en alejarte de todo... y en el más extremo de los casos, cuando ya no puedes más, decides plantearte mil y un situaciones de cómo acabar con tu vida. 

¿Rápido? ¿Lento? ¿Debería esperar para ver qué pasa? ¿Tengo algo por lo qué vivir? ¿Alguien que dependa de mí? ¿Merezco la pena como persona? ¿Debería seguir adelante y seguir sufriendo sabiendo que nada va a cambiar? ¿Qué pasaría si muero? ¿Llorarían por mí? ¿Sufrirían y se arrepentirían por no haberme prestado atención? ¿Llenaría sus corazones de la misma tristeza que yo siento? ¿Podría hacer que sus vidas carguen con la culpa de mi vida para arruinarles la suya? …..

Muchas cosas te preguntas, ¿merece la pena? Y no lo sabes, nadie tiene respuesta, pero en tu cabeza vienen todas esas imágenes. Imaginas las escenas de la gente llorando por ti, de tu entierro, de la gente que peor lo pasaría en esa situación. ¿Es mejor dejar que la vida te venza y tirarla por la borda o dejar que te consuma el odio y la rabia? ¿Merece la pena vivir por algo? …. Porque en ese momento solo ves dos caminos, no hay amor suficiente, no hay ambición suficiente, no hay fuerza suficiente, no ves la ayuda que necesitas, no encuentras el valor, no escuchas nunca las palabras que anhelan tus oídos...pero sobretodo, no llega nada que cambie tu vida. Y el único que puede cambiarla eres tú, envidia y odio o tristeza y desesperación.

En algunos casos se muestra apetitosa incluso la venganza, pero en este mundo, ¿cuantos podemos vengarnos? Pocos, y a veces nos da igual y nos lanzamos al peligro, pensando que, si no te vengas, al menos habrá acabado tu patética vida.

Pocas personas son capaces de llegar a los bordes y regresar, y peor aún haberse adentrado y volver a salir. Y aunque digan que no, la oscuridad te ha tocado, y siempre estará ahí a tu lado, como un suave manto protector que te hace sentir mejor que toda la mierda que te quieren decir que vale la pena. Porque en el fondo, sabes que sigues temiéndole a la vida, y que ésta te controla, y que lo poco que merece la pena, son los fuertes lazos que te mantienen en una red. La red que te proporcionan tus seres queridos, una red que, aunque parece fuerte, es fácil que tenga agujeros por los que caer en cualquier momento. Depender de ellos tampoco te asegura que no caigas al vacío, pero, ¿qué hay mejor que la esperanza? Porque no son las personas, es el sentimiento propio de “algún día” el que te mantiene a flote. Esa esperanza de que algún día, tendrás aquello que anhelas.